
¿Por qué sometemos a prueba nuestros calentadores de baño?
Seamos honestos: los baños son un verdadero infierno para los dispositivos electrónicos. Hay vapor abundante, cambios bruscos de temperatura y alta humedad que afecta todo a su alrededor. Es un entorno extremadamente hostil.
Por eso no nos conformamos con simplemente fabricar los calentadores de infrarrojos. Sometemos cada unidad a pruebas de estrés por humedad. En otras palabras, intentamos “estresarlos” en el laboratorio, para que no fallen cuando se utilicen en los baños.
El problema de la humedad
La mayoría de estos calentadores funcionan gracias a un tubo de cuarzo con núcleo halógeno. En habitaciones secas, funcionan bien. Pero en baños húmedos, el vapor de agua encuentra todos los pequeños espacios posibles: sellos, conectores, etc.
Cuando la humedad llega a los electrodos o al reflector, las cosas se complican. Esto provoca oxidación, lo que a su vez afecta la resistencia eléctrica. Esto genera puntos calientes en el tubo. Con el tiempo, el cuarzo ya no puede soportar esa presión y se agrieta.
Cómo los probamos
Para evitar esto, simulamos años de uso en el baño en cuestión de días. Colocamos las lámparas en una cámara, aumentamos la humedad al 95% y modificamos la temperatura constantemente.
Buscamos los puntos débiles. Si algún sello va a fallar, queremos que eso ocurra aquí, y no en la casa del cliente. También vigilamos de cerca el revestimiento del espejo. Si ese revestimiento se pelga o se vuelve opaco debido al vapor, el calor no llegará hasta usted; se quedará atrapado dentro del dispositivo y dañará los cables.
Un consejo sobre el sonido “pop”
Para evitar la entrada de humedad, utilizamos tolerancias muy precisas en las tapas y juntas especiales. Debido a que estas juntas son muy estrechas, es posible escuchar un ligero sonido de “pop” o clic al encender la lámpara. No se preocupe: es solo el aire dentro del dispositivo reaccionando al calor repentino. De hecho, es una buena señal: significa que la junta está funcionando correctamente.
Una lámpara puede parecer perfecta según las especificaciones técnicas, pero aún así puede fallar después de seis meses si las juntas no son adecuadas. Proporcionamos informes de pruebas porque preferimos demostrar que funciona ahora, en lugar de tener que disculparnos más tarde.