
Deje de esperar a que el horno se caliente
Seamos honestos: esperar a que un horno convencional alcance la temperatura adecuada es una molestia. Esto genera cuellos de botella en la cocina, ralentiza el proceso de cocción y, por lo general, conduce a que la comida no se cocine de manera uniforme o, peor aún, no alcance la temperatura segura necesaria.
Decidimos solucionar este problema eliminando esos viejos elementos calefactores de tipo resistivo y utilizando elementos de calefacción por infrarrojos de respuesta rápida.
Calor donde realmente importa
La mayoría de los hornos dependen de la “masa térmica”. En términos sencillos, deben calentar toda la estructura metálica del horno y cada centímetro de aire dentro de él antes de que la comida empiece a calentarse. Es un enorme desperdicio de energía.
Nuestra tecnología por infrarrojos funciona de manera diferente: calienta directamente la comida y el aire, casi al instante. En lugar de perder veinte minutos calentando las paredes del horno, la energía va directamente a la comida. Es rápido… muy rápido.
Materiales resistentes, comida más segura
Para que esto funcione, utilizamos vidrio de cuarzo de alta pureza, con recubrimientos muy inteligentes. El cuarzo es ideal porque no se agrieta cuando la temperatura cambia rápidamente.
Los recubrimientos son clave aquí: permiten que el calor penetre profundamente en la comida, no solo en su superficie. Esto significa que se alcanzan rápidamente las temperaturas seguras necesarias, sin tener que apostar por las lecturas del termómetro.
Instalación (y un consejo importante)
No es necesario volver a cablear toda la cocina para utilizar este sistema. Están diseñados como reemplazos directos. Puede sustituirlos durante el mantenimiento habitual, utilizando conectores estándar. No hay necesidad de desmontar el panel eléctrico.
Pero hay un detalle importante: debido a que el calor es tan intenso y instantáneo, debe controlar bien el flujo de aire. Si las ventiladores no están configurados adecuadamente, es posible que la superficie de la comida se queme antes de que su interior se caliente. Solo asegúrese de que la velocidad de los ventiladores coincida con la potencia de los elementos calefactores. Una vez que encuentre ese equilibrio, podrá dejar de perder dinero en tiempo de calentamiento innecesario y comenzar a cocinar de inmediato.