
En una línea de moldeo por soplado, el túnel de calentamiento es el lugar donde todo funciona bien o fracasa. Si el radiador infrarrojo no es lo suficientemente potente, se produce una variación en la temperatura en la superficie del preformado. Las proporciones de estiramiento se vuelven imprecisas, y entonces hay que lidiar con productos defectuosos: botellas con defectos en su estructura, grietas por estrés, o botellas cuyo peso no es el adecuado. El radiador infrarrojo Sidel SBO 24 está diseñado para sustituir esa incertidumbre por un calor fiable, capaz de mantenerse estable turno tras turno.
Lo importante es el funcionamiento interno del dispositivo. Se trata de un emisor de ondas cortas infrarrojas, diseñado para calentar rápidamente los preformados de PET, concentrando el calor en la superficie donde es necesario. La cubierta de cuarzo garantiza una alta densidad de radiación y una respuesta rápida, lo que permite que la máquina alcance la temperatura deseada sin excederla. Todo el diseño está adaptado al sistema de calentamiento del SBO 24: voltaje, potencia y geometría de la lámpara coinciden con los parámetros del fabricante original. Esto asegura una curva de temperatura controlada en todo el preformado y un campo térmico estable en el túnel, desde el inicio hasta el final del proceso.
En el SBO 24, el calentamiento del preformado requiere un equilibrio preciso. Es necesario lograr una penetración suficiente para ablandar el material de manera uniforme, pero sin dañar su superficie. Este radiador logra ese equilibrio, ya que está diseñado para adaptarse a la configuración original del sistema de calentamiento, a la distancia entre los emisores y a la geometría de los reflectores. De este modo, se mantiene la misma capacidad de ciclo de trabajo, se reduce la cantidad de productos defectuosos y se evitan los costos ocultos relacionados con las diferencias entre las lámparas. El consumo energético también se mantiene predecible, ya que la salida energética coincide con las necesidades del sistema, en lugar de ser estimada.
La instalación es sencilla, pero los detalles son cruciales. Es necesario ajustar la longitud exacta de la lámpara, su potencia y la orientación del conector R7s según la versión del SBO 24. También es importante verificar los reflectores; cualquier daño o oxidación puede afectar el patrón de calor, incluso si se utiliza una lámpara nueva. El emisor alcanza rápidamente su nivel de funcionamiento estable, por lo que es necesario ajustar el procedimiento de inicio en consecuencia. Es fundamental mantener el emisor limpio y alineado; cualquier desalineación puede causar irregularidades en el patrón de calor, lo que se refleja rápidamente en el espesor irregular de las botellas.